El empresario regiomontano David Garza Lagüera falleció a los 91 años. Con su muerte se cierra una etapa clave para la segunda generación de la familia Garza Sada. Su legado marcó la historia económica, educativa y social de México.
Heredero de una dinastía industrial
David Garza Lagüera fue hijo de Eugenio Garza Sada, uno de los industriales más influyentes del siglo XX. Además, fue fundador del Tecnológico de Monterrey. A partir de este legado surgieron corporativos que transformaron la industria nacional y alcanzaron presencia global.
Influencia en grandes corporativos
Aunque mantuvo un perfil discreto, Garza Lagüera participó activamente en el fortalecimiento de empresas clave del norte del país. Entre ellas destacan FEMSA, Grupo Alfa, Vitro y Cydsa. Asimismo, impulsó proyectos en los sectores inmobiliario y financiero de Monterrey y San Pedro Garza García.
Compromiso social y filantropía
Por otra parte, una de sus aportaciones más relevantes fue la fundación de ADMIC Nacional A.C. Este organismo impulsó microempresas mediante créditos, capacitación y asesoría. Gracias a ello, promovió el desarrollo comunitario y el fortalecimiento institucional.
Defensor del ideario empresarial regiomontano
Formado bajo el Ideario Cuauhtémoc, Garza Lagüera fungió como un puente entre la vieja guardia industrial y la modernización empresarial. De este modo, aportó ética, criterio y visión de largo plazo a los conglomerados locales.
Vínculo permanente con la educación
Además, mantuvo un vínculo constante con el Tecnológico de Monterrey. Participó en consejos consultivos y patronatos enfocados en educación, cultura e innovación. Diversas instituciones lo reconocieron por resguardar el legado educativo familiar.
Reconocimiento tras su fallecimiento
Finalmente, tras confirmarse su muerte, líderes empresariales y académicos expresaron condolencias. Coincidieron en destacar su influencia y autoridad moral. Subrayaron que su mayor legado trascendió lo económico.

